¡Cuánta maldad a nuestro alrededor! ¡Pareciera que hay una guerra en contra de toda moralidad y todo lo bueno!
La realidad es que
estos ataques no son contra las personas, sino son contra Dios, contra el diseño
original de Dios al crear al hombre y la mujer, y contra los principios y mandamientos
que Dios ha dado al hombre. Esta es una guerra espiritual que va más allá de
ideales, leyes o modas.
Todo parece ir de
mal en peor, entonces, ¿Qué esperanza hay para el ser humano?
Hace 2000 años, cuando
mataron al Señor Jesús, sus discípulos estaban asustados y angustiados por la persecución
hacia los seguidores del Mesías Jesucristo. Habían ya matado a Juan el Bautista
por proclamar en contra de la maldad, habían sido capaces de soltar libremente
a un asesino (Barrabás) y matar al inocente Jesus (tal como en la actualidad matan
a los bebés inocentes en el vientre de la madre, mientras el asesino que mata
al bebé vive libremente)… ¿Puedes imaginarte como se sentían los discípulos al
saber sobre esta persecución a los seguidores de Jesús?
Esta semana entramos
en los últimos días del conteo de los 49 días desde Pascua. El Señor Jesucristo
fue sacrificado en esa cruz en ese día de Pascua hace 2000 años. Contamos entonces
los días desde la Pascua hasta llegar al día número 50, para celebrar el Dia de
Pentecostés. (A este conteo se le llama "conteo del Omer").
¿Qué hay de especial
en este día?
El pueblo de Israel,
aun como esclavos, celebraron la primera Pascua en Egipto, recibiendo así protección
de la ira de Dios que mataría a todo primogénito de toda familia en Egipto, para
que finalmente el faraón les permitiera partir. Al salir de Egipto en ese día y
caminar por 49 días, en el día 50, tienen la revelación de Dios en el Monte Sinaí.
En otras palabras, en Pentecostés (Éxodo 19:6) Dios les da Su ley y establece a
Israel como una nación santa y de real sacerdocio para Dios en la tierra, para
ser de quienes vendría la salvación del mundo entero, el futuro nacimiento del
Hijo de Dios Yeshua Hamashiach/Jesucristo.
1500 años después, hay
un gran alboroto en Judea por que ha llegado el Mesías esperado. Yeshua/Jesus
de Nazareth se proclama como el Mesías, pero no es aceptado por aquellos en el
poder (poder religioso y gubernamental), quienes deciden matarlo para frenarle
a Él
y a todos los que le siguen.
El Señor Jesucristo les
explicó a sus discípulos que cuando Él partiera (muriendo y resucitando al tercer día),
que Él
subiría al cielo, pero que mandaría al Espíritu Santo para consolarles y
empoderarles con la Presencia y el Poder de Dios.
Juan 15:26
Pero cuando venga el
Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual
procede del Padre, Él dará testimonio acerca
de mí. Y vosotros daréis testimonio
también, porque habéis estado conmigo desde el principio.
Aun
así, imagínate como se sentían los discípulos sabiendo que su maestro (Jesus) había
sido asesinado de esa manera tan horrible, y aunque su cuerpo ya no estaba en
la tumba, ellos ahora serían los próximos a ser perseguidos… Entonces esto sucedió:
Lucas 24:36-53
Mientras ellos aún hablaban de estas
cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían
espíritu. Pero él
les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo
soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que
yo tengo. Y
diciendo esto, les mostró las manos y los pies. Y como todavía ellos, de gozo, no lo
creían, y estaban maravillados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer? Entonces le dieron parte de un pez asado,
y un panal de miel. Y él lo tomó, y comió delante de ellos.
Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé,
estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está
escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen
las Escrituras; y
les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y
resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el
perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. Y vosotros sois testigos de estas cosas. He aquí, yo enviaré la promesa de mi
Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén,
hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.
La ascensión
Y los sacó fuera hasta Betania, y alzando
sus manos, los bendijo. Y aconteció que bendiciéndolos, se separó
de ellos, y fue llevado arriba al cielo. Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén
con gran gozo; y
estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios. Amén.
Entonces, en el cincuentavo día después de la crucifixión
de nuestro Señor Jesus sobre el monte de Gólgota en Pascua, aquellos de sus discípulos
que creyeron en la promesa que les dio, esperaban, orando juntos, y recibieron
la promesa que su Señor les había dado, llego Pentecostés y el Espíritu Santo
de Dios cayó sobre esos 120 quienes predicaron las Buenas Nuevas de Salvación con
el poder de Dios desde ese entonces, hasta el día de hoy, como yo, tu servidor, siendo
uno de los millones que hemos recibido este poder y nuestras vidas han cambiado para siempre… (Lee Hechos capítulos
1 y 2).
Entonces, ¿Cuál será
nuestra esperanza en este mundo perdido y cada vez mas malvado? Nuestra
esperanza está en que aún hay tiempo, estamos en el periodo de la gracia,
cuando todo aquel que quiera entregar su vida a Jesucristo, aceptar este regalo
de la salvación y deje su vida de pecado atrás para vivir eternamente en
Cristo, tiene esperanza en Dios quien es Fiel, Justo, y Verdadero. Pero pronto
terminará este tiempo de gracia y comienzan a cumplirse las profecías del
final, el rapto de la iglesia y la terrible tribulación y sufrimiento, como jamás
lo ha habido antes en la historia del ser humano.
Ponte a cuentas con
Dios el día de hoy… Entrégale tu vida, arrepiéntete de tu pecado en contra de
Dios, acércate a Jesucristo y en Él tendrás esperanza eterna. Solo aquellos que
seguimos a nuestro Dios conforme a Su Palabra somos hijos de Dios y tenemos al Espíritu
de Dios para empoderarnos para vivir conforme a Su voluntad, y heredaremos
nuestro lugar en el Reino de Dios en el cielo.
1 Corintios 6:911
¿No se dan cuenta de que
los que hacen lo malo no heredarán el reino de Dios? No se engañen a sí mismos.
Los que se entregan al pecado sexual o rinden culto a ídolos o cometen
adulterio o son prostitutos o practican la homosexualidad o son ladrones o avaros o borrachos o insultan o estafan a
la gente: ninguno de esos heredará el reino de Dios. Algunos de ustedes antes eran así; pero fueron limpiados;
fueron hechos santos; fueron hechos justos ante Dios al invocar el nombre del
Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios.