Cuando alguien muere es más fácil darnos cuenta de la fragilidad de la vida. Podemos cuidar nuestra salud, evitar riesgos, pero realmente no tenemos ninguna autoridad sobre el número de días que tenemos para vivir en esta tierra. Solo Dios decide el día, la hora, el minuto y el segundo de nuestro último suspiro.
Toda la riqueza que
podemos juntar, aquí se quedará. La fama, los placeres, todo es temporal y todo
se queda aquí. ¿Qué nos llevamos al morir?... NADA.
Entonces, ¿de qué se
trata la vida del ser humano?
La Biblia dice en
Efesios 1:4-6
“Incluso antes de haber
hecho el mundo, Dios nos amó y nos eligió en Cristo para que seamos
santos e intachables a sus ojos. Dios decidió de antemano adoptarnos como
miembros de su familia al acercarnos a sí mismo por medio de Jesucristo. Eso es
precisamente lo que él quería hacer, y le dio gran gusto hacerlo. De manera que alabamos a Dios por la abundante gracia que
derramó sobre nosotros, los que pertenecemos a su Hijo amado.”
¡Tu vida es de tanto valor delante de Dios que entregó a Su Hijo Jesucristo para que pagara el precio por tu salvación al morir en tu lugar, y poder adoptarte para ser un hijo de Dios!
La Escritura asignada para hoy sábado, es la sección que
llamamos Parashat Lekh-Lekah (en hebreo) que significa “Vente tú”…
La semana pasada leímos la sección del libro de Génesis sobre como Dios salva de manera milagrosa a Noé y su familia del gran
cataclismo, de la inundación de toda la tierra. Son 10 generaciones desde Adán
hasta Noé.
Noé es el padre de las 70 naciones que vuelven a poblar la tierra, y de Noé
son otras 10 generaciones cuando nace Abraham, quien sería el padre de los judíos.
Es a través de los judíos que viene el Salvador del mundo, el Mesías
Yeshua/Jesucristo.
Dios le dice a Abraham
(“Abram” antes de que Dios le cambiara el nombre):
Genesis 12:1-3
“Vente (tú), deja tu
tierra y tu parentela, y la casa de tu padre, y ven a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y
engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te
maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra…”
Dios es muy claro con Abraham y le dice que deje TODO:
-Su tierra (sus pertenencias, lo material, las
riquezas)
-Su parentela (su familia de nacimiento, sus
tradiciones religiosas familiares)
-La casa de su padre (su comodidad, su dependencia en
su familia)
Y le dice “ven a la tierra que te mostraré”. Abraham no conocía la
tierra que Dios le prometía ni entendía como la obtendría, (y mas adelante), no
sabría como su esposa se embarazaría en la vejez, ni como su hijo Isaac sobreviviría
el ser sacrificado… ABRAHAM NO LO SABÍA… SOLO ELIGIÓ CREERLE A DIOS.
¿Cuál es entonces el propósito de tu vida?
Dios nos explica que ha preparado el camino para
nosotros:
Efesios 2:10
Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús
para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que
anduviésemos en ellas.
Lo más importante en
tu vida es estar cerca de Dios, caminar con Él, conocer cuál es tu propósito
divino y ser agradecido que hemos sido ELEGIDOS (DESDE ANTES DE LA FUNDACIÓN DE TODO)
PARA CAMINAR CON DIOS.
¡Atiende el llamado
de Dios!
Amigo, hermano, solo
las cosas que hagamos en nuestro caminar con Dios serán tomadas en cuenta a nuestro
favor en la eternidad. Todo lo material se queda aquí en la tierra, y solo las
obras que hacemos en el amor de Jesucristo serán válidas, cuando sean abiertos
los libros donde está escrito todo lo que hacemos. Es por amor que debemos
obedecer los mandamientos de Dios, es por amor y agradecimiento que debemos RENDIR
NUESTRA VIDA, ESTA CORTA Y PASAJERA VIDA, para poder RECIBIR NUESTRO
GALARDÓN
EN LA ETERNIDAD, DONDE LOS HIJOS DE DIOS ESTAREMOS A SU LADO JUNTO CON TODOS LOS
HIJOS DE DIOS QUE ESTÁN EN EL CIELO ESPERANDO LA CULMINACIÓN DE TODO ESTO.
Por favor, no
dejemos de orar, de buscar a Dios, de arrepentirnos si hemos pecado delante de
Dios y cambiar los hábitos que nos llevan a pecar. Dios tiene la gracia que
necesitas para que puedas tener una vida que alabe a Dios. Leamos la biblia, es
LA PALABRA DE DIOS.
ESTA VIDA ES TU OPORTUNIDAD PARA ENTREGARTE
COMPLETAMENTE A DIOS.
Así te dice Dios el día de hoy: “¡Hey tú! ¡Vente! ¡Sígueme!”
*Escritura de la semana – Parashat Lekh-Lekah:
Genesis 12 al 17:27
https://www.biblegateway.com/passage/?search=Gen+12%3A1-17%3A27&version=RVR1960
Isaías 40:27 al
41:16
https://www.biblegateway.com/passage/?search=Isa+40%3A27-41%3A16&version=RVR1960
Rom 4:1-25; Gal
4:21-5:1;Heb 11:8-10
No comments:
Post a Comment