Amargura, desolación… tristeza, inconformidad… dolor, vergüenza…
impotencia, cansancio… ¿Qué es lo que el ser humano siente cuando sabe que ha
fallado? ¿Qué hay en el corazón de la persona que sabe que ha pecado delante de
Dios? ¿Es demasiado tarde para cambiar? ¿Qué esperanza hay para el que decide
aceptar que ha pecado y que con su maldad ha traicionado a Dios?
Hay una transición por la que el ser humano pasa
cuando se rinde ante Dios. La biblia dice que DIOS RESISTE A LOS SOBERBIOS Y DA
GRACIA A LOS HUMILDES. Todo ser humano, mientras permanece en esta vida, tiene
la oportunidad de humillarse, de reconocer su maldad y de quebrantarse delante
de Dios… Pero ¿Qué viene después?
¿Qué puedo contarte sino mi propia experiencia? Recuerdo
el día que finalmente caí delante de Dios y realmente me arrepentí de toda mi
maldad. Ese día supe que no podía mas con el peso de mi culpa, con la carga de
mis fallas, y me rendí completamente a Jesucristo. ¡Ese día conocí la verdadera
libertad!
Estamos en días muy especiales en el calendario bíblico.
Acabamos de pasar por los días más sagrados, usualmente al final de septiembre
y principio de Octubre, que son 10 días de arrepentimiento, los cuales culminan
en el “Dia de Arrepentimiento/Purificación” o en hebreo “Yom Kippur”
. (La biblia en español comúnmente le llama “Dia de Expiación”.) Cada año nuevo
(bíblico/judío) tenemos estos días para humillarnos, para “ponernos a cuenta”
con nuestro Señor y recordar que hay misericordia y perdón de Dios. YHWH (Dios)
conoce nuestra condición humana y nuestras fallas, y así como cada día tiene un
nuevo amanecer, así mismo Dios tiene NUEVAS MISERICORDIAS (¡en plural!) cada mañana,
para el que se realmente se humilla de corazón ante el Rey de reyes Jesucristo.
(Lee Lamentaciones 3:22-23)
La Biblia dice en Levítico 21:6 que Dios es santo
(completamente puro, completamente justo/bueno), por lo que nada ni nadie “impuro”
puede estar cerca de Él. Entonces, ¿Cómo es que Dios puede “purificarnos’ de
esta maldad, de este estado horrible y pecaminoso? ¿Cómo puede Dios limpiar
nuestra culpa para poder acercarnos a Él y poder ser un hijo Suyo? Mira lo que
dice la Escritura en Levítico 17:11:
“Porque la vida de la carne (cuerpo físico) está en la sangre, y Yo (Jesucristo) se las he dado (Su sangre) para hacer expiación (purificación/redención) por sus almas en el altar (la cruz), y esa misma sangre (de Jesucristo) hará expiación por la persona (la purificará).”
¿Te das cuenta lo que hizo Yeshua/Jesucristo por ti? Nosotros
merecemos la muerte eterna, la separación de Dios por la eternidad por haber
pecado, pero Jesucristo FUE EL SACRIFICIO que tomó tu lugar y el mío. ¡Su
sangre preciosa derramada en la cruz nos purifica de nuestro pecado para poder
ser redimidos! ¡Lo hizo para tener misericordia del que se humille ante Él!
¿Qué pasa cuando hemos sido perdonados y redimidos? Recuerdo
ese día en mi vida… El costal de remordimiento y culpabilidad que había sobre
mi desapareció de mis hombros. La penalidad por mi culpa fue pagada por el Amor
de Jesús y fue cambiada por misericordia.
Jesucristo nos dice hoy: “El que este cansado y
cargado, venga a mí y yo lo haré descansar.” (Lee Mateo 11:28)
¿Te das cuenta que Dios está dispuesto a recibirte con
Su amor sin importar la carga de pecado que llevas?
¿Qué pasa después? Pues ahora mismo (principio de octubre) estamos en los días
del Festejo de Tabernáculos, o en hebreo “Sukkot”, que son siete días de júbilo
y gozo donde celebramos que DIOS NOS HA PERDONADO, comenzando al meterse el sol
el día 9 de octubre.
Hermano, ponte a cuentas con Dios. Acércate a Él y humíllate
ante Su santidad… Dios es Amor. Recuerda, Dios resiste a los soberbios y DA
GRACIA A LOS HUMILDES.
Si tú no has entregado tu vida a Dios, ARREPIÉNTETE, y
no te resistas, no seas soberbio. Mientras estés vivo AUN TIENES OPORTUNIDAD DE
SER LIBRE del peso de la muerte que hay sobre el pecador. Romanos 6:23 explica
que LA PAGA DEL PECADO ES LA MUERTE. Para que haya justicia, el pecador DEBE
MORIR. Pero el Amor de Dios ha vencido sobre la muerte:
De tal manera
amó Dios al mundo (a los seres humanos) que entregó a Su Hijo unigénito
(único/primer) para que todo aquel que crea en Él (Jesucristo/Yeshua Ha’Mashiach)
no se pierda y tenga VIDA ETERNA. Juan 3:16
Proféticamente, los días de arrepentimiento y Yom
Kippur nos enfocan en Dios nuestro Creador, el Juez de todas las cosas, y el
Salvador que hace expiación por el pecado del mundo; Simbolizan el despertar
del pueblo de Israel, quienes vendrán a conocer a su Mesías como lo profetiza el
apóstol Pablo en Romanos 11:26. Sukkot apunta hacia el Reino venidero de Dios, el
Reino Milenial del Jesucristo – El Mesías, y cuando todas las naciones vendrán y
adorarán al Rey Jesucristo.
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